Seis familias de instrumentos, cada una con lo que recoge y con la regla que decide si va a servir
de algo. Un formulario mal construido no devuelve información incompleta: devuelve información
engañosa, porque las respuestas parecen comparables cuando no lo son.
Los instrumentos de esta sección tienen un rasgo común que conviene enunciar antes de entrar en
ninguno: ninguno de ellos decide nada. Recogen información con un criterio
establecido de antemano, y ese criterio —no el diseño del formulario— es lo que determina si el
resultado es utilizable. De ahí que cada familia aparezca aquí acompañada de la regla que la hace
funcionar y de un enlace al procedimiento del que forma parte.
Hay un error que recorre las seis y merece mención aparte: rellenar el instrumento después de
haber decidido. Un cuestionario de análisis cumplimentado para justificar una reclasificación ya
acordada, o una hoja de valoración rellenada al final del año con el recuerdo disponible, producen
documentos que existen y no informan. La utilidad depende del momento en que se recoge el dato,
más que del formato en que se recoge.
Qué recoge cada una, y la regla que la hace utilizable.
Por qué estos formularios están redactados de nuevo
Un formulario circula mejor que se revisa. La mayor parte de los cuestionarios de
análisis de puesto y de las hojas de valoración que se intercambian en la práctica
proceden de manuales de los años ochenta y noventa, se han fotocopiado y reescrito
docenas de veces y han perdido en el camino precisamente lo que los hacía servir: la
instrucción sobre cómo se rellenan y el criterio con el que se interpretan. Lo que
queda es una cuadrícula de casillas que cada persona completa a su manera, y cuyos
resultados no se pueden comparar entre sí.
Los instrumentos de esta página se han escrito partiendo de esa observación. Cada uno
indica qué recoge, en qué momento del proceso se aplica y —lo que casi nunca se dice—
cuál es la regla que lo vuelve utilizable: en un cuestionario de análisis de puesto,
que la persona que ocupa el puesto describa tareas y no responsabilidades genéricas;
en un guion de entrevista, que las preguntas se fijen antes de ver la primera
candidatura; en una hoja de valoración, que los anclajes de la escala existan por
escrito antes de que empiece el periodo valorado. Sin esa regla el formato es
decorativo.
Dos secciones vecinas siguen el mismo criterio con otro formato: los
cuestionarios de autoevaluación, que se responden en pantalla y no dejan
registro en ningún servidor, y las herramientas de consulta, donde el
dato oficial se busca en lugar de rellenarse.
Modelos de cartas y documentos
Cartas, certificados, códigos de conducta, políticas y procedimientos, cada uno con el artículo
del Estatuto de los Trabajadores que le afecta en España.
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Descripciones de puesto
Misión, funciones y requisitos por cargo, con el grupo ocupacional de la CNO en el que se
encuadra y la distribución salarial oficial de ese grupo.
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