Lo más reciente

Presión de grupo en el trabajo ¿Cómo manejarlo?

  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en YouTube

Generalmente, cuando nos referimos a la presión de grupo nos hacemos la idea de la influencia que los amigos, compañeros de estudios o vecinos ejercen sobre nosotros de manera negativa.

Sin embargo, en el plano laboral también existe este tipo de presión que los compañeros, incluso jefes y gerentes, ejercen para que en una situación determinante tomemos una decisión de la cual no estamos seguros o no sentimos que sea la adecuada, trayéndonos en algunos casos graves consecuencias.

Igualmente pasa cuando pertenecemos a un grupo de trabajo y no compartimos la opinión de quien dirige, o cuando se toman decisiones que van en contra de nuestros principios, pero no tenemos el valor de levantar la mano ni expresar por qué estamos en desacuerdo. En estos casos también estamos sometidos a la presión de grupo.

Para contrariar una decisión de otra persona (más si se trata de nuestro jefe) se requiere confiar plenamente en uno mismo y sentirse valorado por lo que uno es y no por el “qué dirán”.

Al conseguir la aprobación de los demás estamos sirviendo al propósito egoísta de cubrir nuestras inseguridades.

No somos capaces de detener una decisión que pueda perjudicar no solo al equipo, sino a la empresa, los clientes y demás compañeros. Un equipo maduro valora los desacuerdos como la forma de encontrar una mejor solución a los problemas.

La historia nos muestra el daño que puede ocasionar una mala decisión que se podría haber evitado si la mayoría hubiese expresado lo que realmente pensaba.

Un ejemplo de ello es el de la WT Grant, una de las mayores cadenas de tiendas de Estados Unidos, que en en 1970 decidió que la mejor forma de ganar clientes era ofreciendo créditos. Los miembros de la junta directiva pusieron en marcha un ambicioso plan en el que la presión a los jefes y empleados era la piedra angular. Aquellos que no otorgaban suficientes créditos a los clientes eran sometidos a fuertes llamados de atención o exhibiciones ante todo el departamento.

Así que los empleados se volvieron de lo más obedientes y comenzaron a dar créditos a diestro y siniestro, sin comprobar si los clientes realmente ofrecían garantías o no. Resultado: WT Grant concedió 800 millones de dólares en créditos hasta su ruina en 1977-

Notamos que en este caso la presión hizo que los empleados actuaran de manera automática, complaciendo los caprichos de algunos y sin medir las consecuencias de aquella decisión. Obviamente a nadie le gusta ser expuesto ante los demás ni mucho menos poner en juego su puesto de trabajo, pero si todos los que no habrían estado de acuerdo con la estrategia, incluyendo jefes de departamentos, supervisores y gerentes, se hubiesen unido para decir lo que pensaban, tal vez la junta directiva se lo habría pensado dos veces antes de tomar aquella decisión.

Para gerentes, jefes y administradores es de suma importancia tomar en cuenta la opinión de su equipo de trabajo, cultivar los lazos comunicativos y consultar los planes estratégicos. Es inadmisible pensar que por ser la cabeza de un grupo, departamento o empresa, podamos aprovecharnos del poder.

 

 

 

 

 

Conozca también

La Internet y su impacto en las empresas y en los recursos humanos

¿Buscas empleo? Cuidado con lo que pongas en la Internet

Consejos para el correcto uso del correo electrónico

El uso del buzón de voz y el correo electrónico desde la perspectiva de los recursos humanos

Como ahorrar y ganar dinero

 

Te puede interesar

consejos de belleza

alimentos saludables

Remedios y recetas de infusiones medicinales

trucos caseros

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*