Lo asombroso es que ese tiempo podría invertirse en
actividades productivas, si los Directivos de las Organizaciones definen
claramente las responsabilidades de cada puesto, y la dan a conocer desde la
incorporación enla
Organización.
Para ello, existen innumerables libros de
Administración de Empresas, que indican cómo crear un Manual de Procedimiento;
y es tan sencillo, que son pocas las empresas que lo crean.
En este manual se describen todos los puestos de
trabajo que integran a la organización, las funciones que corresponden a cada
puesto, y las capacidades y aptitudes que deben contar las personas que los ocupen.
Obteniendo el detalle de funciones, no hay forma de
equivocarse, de duplicar tareas, de no ser oportunos con la información que se
requiere, además de no generar confusiones, decepciones, y angustias en los Recursos
Humanos de la organización.
Al asistir a una entrevista laboral, nos prometen ciertos
derechos, jerarquía y status, que al correr del tiempo, es difícil que se
cumplan.
Esto sucede por tener la intención de ser poco claros con
el mensaje, lo denominado Doble Discurso, en el cual la Dirección de la
Organización considera útil emitir mensajes difusos, para así, los empleados
pueden brindar un aporte superior al requerido.
A pesar de ello, el empleado al desconocer, y no tener
claridad en la definición de sus funciones, se decepciona, se frustra, no sabe
qué hacer, hasta dónde llega su responsabilidad y ahí, surgen los problemas,
que dependen de la personalidad del empleado. En el caso de un empleado
proactivo, seguramente se tomará más atribución que la posiblemente pactada en
esa primer entrevista, y esto puede generar que tome decisiones que no estaba
autorizado a tomar, entonces, surge el conflicto. En cambio, el empleado reactivo,
no hace más de la cuenta y cada vez que tiene que hacer algo que no estaba detallado
en sus funciones, consulta, acude a su superior, sin importar que sean actividades
de poca incidencia.
Con lo cual, es simple, si quiere que su Organización
funcione correctamente, dando una respuesta rápida y confiable a sus clientes,
no lo dude: Construya un Manual de Procedimientos, difúndalo y verá los
resultados.
"Un
empleado motivado es aquel que conoce las expectativas de sus superiores".
Por Lic. Romina V.Kossoy