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El estrés
es un tema que, cada vez. está cobrando más importancia en el mundo laboral debido probablemente a que
ahora se tiene mayor conocimiento de su magnitud y la importancia de sus
consecuencias.
Sin
embargo, es importante explicar que el estrés no es necesariamente negativo
mientras se mantenga en un nivel apropiado y no se prolongue en el tiempo. Por ello, se distinguen dos tipos de estrés:
Tipos de estrés
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Eustrés opositivo Se considera positivo ya que
mantiene el nivel de activación necesario y óptimo que se requiere para realizar
las actividades diarias (por ejemplo, levantarnos por las mañanas, conducir,
efectuar nuestro trabajo, prestar atención en clase, etcétera).
Distrés onegativo: El organismo alcanza un nivel de activación excesivo el cual será
inadecuado, puesto que hará descender el rendimiento de la persona ante una
determinada tarea (por ejemplo, presentar ansiedad ante un examen o, en el
sentido opuesto, acudir a una entrevista de trabajo con apatía y desánimo)
Los
síntomas que indican la presencia de estrés negativo son:
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Aumento
del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea.
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Acentuación
de la tensión muscular.
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Sudoración
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Incremento
de la producción y la secreción de adrenalina.
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Respiración
superficial.
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Miedo
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Irritabilidad
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Humor
depresivo
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Ansiedad.
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Enojo.
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Motivación
disminuida.
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Atención
disminuida.
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Reducción
del campo de percepción.
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Olvidos
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Pensamiento
menos efectivo.
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Reducción
en la capacidad de solución de problemas.
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Reducción
en la capacidad de aprendizaje.
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Disminución
de la productividad.
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Aumento en
el consumo de cigarrillos, de drogas y/o de alcohol.
-
Cometer
errores.
Para gestionar nuestro estrés adecuadamente y liberarnos de la sobrecarga laboral, existen algunas
técnicas que podemos poner en práctica.
Algunas técnicas antiestrés laboral
Técnicas
de respiración, dirigidas a ralentizar el organismo mediante el control de
nuestra respiración. Una de la más utilizadas es la de expirar fuertemente en
un momento de tensión (técnica de respiración mediante el suspiro) o respirar
utilizando toda la capacidad pulmonar (técnica de respiración profunda).
También existen técnicas de respiración dirigidas a disminuir el ritmo cardíaco
(técnica de la hipoventilación).
Técnicas
de relajación, para controlar la aceleración que sufre nuestro organismo en una
situación de estrés. La "relajación progresiva de Jaeobson" (mediante
la tensión-distensión de los músculos) o la "técnica de entrenamiento
autógeno de Schultz" (mediante la sugestión de peso y calor) son dos
buenos ejemplos de técnicas de relajación.
Técnica de
"cortar el salami en rodajas", es decir, dividir el trabajo global en
pequeños objetivos y realizarlos uno a uno. Además, se recomienda efectuar
descansos breves entre una tarea y otra (tomarse un tentempié, ojear el
periódico, cerrar los ojos por unos minutos...).
Técnica de
la agenda, que consiste en establecer una lista diaria de todas las actividades
que tienes que realizar y ordenarlas según su prioridad y agrupándolas según
sean de un tipo o de otro: casa, oficina, niños, etcétera. Al final del día se
realiza una revisión de los objetivos alcanzados y se planean las actividades
para el día siguiente.
Técnica
del "esfuerzo total", que pretende que la persona se concentre en lo
que se está haciendo en cada momento y únicamente en eso, procurando hacer esa
tarea de la mejor manera posible, como si fuera la actividad más importante del
mundo. Para ello, es necesario evitar cualquier distracción, en forma de
llamadas de teléfono, compañeros entrando en el despacho.
Finalmente,no podemos olvidar que unos hábitos de vida saludables son esenciales tanto en
la prevención como en el afrontamiento del estrés. Por ello, es fundamental intentar respetar
las horas de sueño y de comidas. Igualmente, conciliar, en la medida de lo
posible, las obligaciones del trabajo con la vida personal ayudará a conseguir
el éxito en la lucha del estrés laboral perjudicial.
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