|
En la década 80 del siglo pasado, se consideraba que todo
empleado debía hacer bien su trabajo y, con ello, ya era suficiente.
Una vez era contratado se le daba un períodode tiempo de aprendizaje, las herramientas, y lo demás quedaba en sus manos.
La norma era que cada quien era solamente responsable de su
propio desempeño de forma tal que la empresa pudiera lograr la estabilidad
financiera necesaria y la generación de ganancias
|
|
Sin embargo, con la llegada de la globalización,
este concepto cambió drásticamente y las frases "clima laboral",
"ambiente laboral", "cadena del servicio", "encuestas
de satisfacción", "desarrollo organizacional", "cliente
interno y externo", "comunicación asertiva", "liderazgo"
"milla extra", "valor agregado", "responsabilidad
social empresarial", y otros más, se comenzaron a escuchar con mayor
frecuencia.
Actualmente, existen nuevas necesidades, clientes más
exigentes y conocedores, avance tecnológico sin precedentes, fusiones entre
megacorporaciones, problemas con el medio ambiente, y otros. Estos nuevos factores han ocasionado la
necesidad de revaluar el "rol" del empleado o colaborador.
Es importante que se comprenda que no sólo "trabajamos en
una determinada empresa", sino que formamos parte de una "estructura
integral", de un organismo vivo, en constante evolución; el cual tiene
expectativas, una visión y una misión de su existencia y que, además, de velar por
la rentabilidad y sus ganancias, también tiene responsabilidad social y se
preocupa por el medio ambiente.
Todo esto obliga al trabajador a tener expectativas mucho
más abarcadoras y más elevadas. Se trata de trabajar cada vez mejor, de tener un
compromiso con el logro de los objetivos de la empresa, con el control de los
gastos y de brindar un servicio esmerado a los compañeros de trabajo,
proveedores y a los clientes externos.
Para ello, existen elementos que son sumamente importantes,
ya que permite al trabajador o colaborador cumplir con este nuevo rol
corporativo y que, a continuación, se describen:
-
Formar parte de las actividades extracurriculares como ligas
deportivas, convenciones, seminarios, proyectos comunitarios y obras sociales.
En resumen, es necesario ser
un nuevo colaborador con una visión amplia de su valor y su aporte
dentro de la empresa para el desarrollo y crecimiento de ésta dentro de un
ambiente altamente competitivo, cambiante y globalizado. En definitiva, no se trata de trabajar bien
sino cada vez mejor,
Conozca también
¿Cuándo conviene cambiar de empleo?
¿Qué hacer ante el despido?
¿Cómo evitar que la oficina o nuestro trabajo nos enferme?
|