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Muchas personas cuando llegan a ocupar un puesto de
jerarquía donde son responsables de un personal, se preguntan ¿Qué significa,
en realidad, ser jefe? ¿Cómo se puede llegar a ser un buen jefe?
En ese sentido, el término jefe se refiere a todas aquellas personas
que tienen subalternos a su cargo, sin importar su nivel jerárquico e implica
asumir un rol complejo que requiere conocimientos, competencias y compromiso.
En otras palabras, el jefe es una persona que debe fijar los
objetivos y tareas de sus subalternos, evaluar su desempeño y aplicar las
políticas de recursos humanos.
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Sin
embargo, también debe motivar, escuchar y generar confianza a su personal. Sólo con esta actitud llegará a ser el verdadero líder tanto
para la organización a la cual pertenece como para sus colaboradores.
A continuación se presentan varios consejos que ayudarán al
autodesarrollo de los jefes y a mejorar cada día.
Mostrar respeto
Una de las cualidades más apreciadas en cualquier ambiente
de trabajo es el respeto. Sin embargo,
existen jefes que actúan como si sus colaboradores no tuvieran valor y les
dicen frases como: “Si se van o se quedan me da igual, ya que afuera existen
miles de personas desempleadas deseosas de encontrar un empleo” o “Si no están
conformes, puedes salir por esa puerta”.
Igualmente, un jefe muestra falta de respeto hacia sus
subalternos cuando habla mal de ellos con otros jefes, ya que, tarde o
temprano, todos en la oficina o en la empresa se enterarán. En estos casos, no
resulta extraño que los empleados afectados renuncien o sencillamente tengan un
bajo rendimiento.
Tampoco es conveniente que un jefe llame la atención a un
empleado utilizando malas palabras, ya que, de esa forma, también le está
faltando el respeto. Siempre se debe
dirigir en un tono profesional.
Delegar
Es importante que todo jefe aprenda a delegar, ya que una
oficina donde no se archive un papel sin la orden del jefe representa un
problema no sólo para la organización que se atrasa en la realización de sus
actividades diarias, sino también para los subalternos que se sienten
subestimados.
Si bien es cierto que al delegar se corre el riesgo que el
colaborador cometa errores, el jefe puede reducir esta posibilidad informando a
la persona qué se espera de ella, y cómo lo está haciendo. Igualmente, el jefe debe fijar metas y
retroalimentar sobre el desempeño.
De esta forma los empleados ganarán confianza y serán
autosuficientes en la realización de la tarea delegada y, con ello, el jefe se
quitará un peso de encima.
Estar atento a sus colaboradores
Los jefes no sólo deben estar atentos del desempeño de sus
empleados sino también de los detalles como sus cumpleaños, si tienen un nuevo
bebé, entre otros, ya que esta actitud ayuda a mejorar la calidad de vida del
empleado.
Elogiar de forma correcta
Cuando un colaborador ha realizado un buen trabajo, es
importante que el jefe lo felicite para que se sienta reconocido y motivado a
seguir adelante.
Sin embargo, no es correcto elogiar y luego indicar un error
como, por ejemplo, el siguiente caso: “Excelente informe, pero lo entregaste un
día tarde”, ya que neutraliza el efecto.
Corregir de forma adecuada
Es importante erradicar las conductas negativas que pudiera
tener un determinado colaborador de inmediato, ya que si no se hace, es
probable que sus compañeros lo copien.
Por ejemplo, si el empleado Juan habla 45 minutos por teléfono con su
novia todos los días y su jefe no le llama la atención, es probable que los
demás hagan lo mismo.
Mantener una buena comunicación
La comunicación es un elemento fundamental en todas las
relaciones incluida jefe-empleado. Se
debe evitar en todo momento el “yo creía” o el “yo pensaba”.
Por ello, es importante efectuar reuniones periódicas con el
fin de mantener a los colaboradores al día de la información pertinente para la
realización de sus tareas.
El proceso de comunicación involucra también el
escuchar. El jefe debe escuchar a sus
colaboradores y debe orientarlos para llegar a la solución de diferentes
problemas que pudieran presentarse.
Es importante recordar que la comunicación constante y
fluida no sólo ayuda al trabajador a sentir que su trabajo es significativo e importante
sino también tendrá un impacto positivo en los resultados de la empresa.
No premiar con más trabajo
El jefe no debe proporcionar
al subalterno más eficaz y rápido el trabajo que lo demás no han podido cumplir
porque, en cierta forma, se está castigando al trabajador eficiente y
recompensando al mediocre.
Por ello, no se debe extrañar que el mejor colaborador
empiece a ser menos rápido y menos eficiente para evitar la carga adicional.
Otras recomendaciones que pueden facilitar al jefe en su
proceso de mejoramiento y autodesarrollo:
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Ser un ejemplo de perseverancia y energía.
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Generar confianza.
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Comunicar los objetivos del área.
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Ser honesto
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Ser claro y preciso.
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Señalar tanto los aspectos positivos como los negativos.
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Prestar atención a cómo se relacionan entre sí los colaboradores
a su cargo.
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Ser equitativo y mantener el equilibrio.
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Promover el crecimiento de sus colaboradores
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