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El jefe tirano aún existe en el mundo laboral,
algo que no conviene ni a las organizaciones modernas ni a los empleados, ya que
un jefe intimidante, arbitrario y criticón, aunque a simple vista pareciera que
lograra mayor productividad por parte de sus subalternos, en realidad, los
desmotiva.
En cambio, los jefes considerados y que estimulan a su personal pueden lograr que éstos se
sientan bien con el trabajo que hacen y, además, contentos.
Por esa
razón, si se ha llegado a ocupar un
puesto de toma de decisiones y con personal subordinado, se debe procurar ser
una cabeza motivadora.
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Cómo saber
si nos estamos convirtiendo en un jefe intimidante?
En
ocasiones, los jefes están tan concentrados en el logro de sus objetivos y
metas que pierden la perspectiva adoptando, poco a poco, un estilo dictatorial;
solamente critican y no mencionar los aciertos de sus subalternos, desean
controlarlo todo, su opinión es lo único que vale, entre otros.
Sin
embargo, esta conducta sólo será efectiva a corto plazo, ya que por miedo a
desairar los empleados harán su trabajo.
Sin embargo, a largo plazo no
harán su mejor esfuerzo, porque estarán descontentos, en un ambiente laboral
tenso que los llevará a aislarse (no trabajarán como equipo) y a salir
corriendo apenas puedan.
Es
importante observar que muchos estudios realizados han demostrado que la razón
que mueve a la gente a trabajar no es solamente ganarse un sustento ni ganar
más dinero, sino otros aspectos como el tipo de proyecto, el ambiente de
trabajo, etc.
En su rol
de líder, un jefe o jefa, además de ser responsable de que el trabajo se haga,
es quien debe motivar a su equipo para que lo haga bien y con gusto.
Las
razones que llevan a una persona a realizar un trabajo sobresaliente son
distintas. A uno lo motivará concluir con éxito un proyecto, a otra el reto, a
algunos sentir que ayudan a otras personas, mientras a otras les encanta crear.
Las
motivaciones son infinitas, como las personas, y la jefa o jefe debe
identificarlos y estimularlo en esa línea.
Cómo ser
un jefe motivador
Eres motivadora
o motivador si...
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Felicitas
a los empleados cuando lo están haciendo bien.
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Eres
cooperador y tiendes la mano para ayudar al equipo cada vez que lo necesita.
-
Cuando un
empleado comete un error buscas junto a él o ella medidas para solucionarlo o
para que no vuelva a ocurrir, pidiéndoles que proponga soluciones y preguntando
qué requiere para que no se repita.
-
Presumes
que los subalternos quieren hacer un buen trabajo.
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Haces a
cada empleado sentirse parte del equipo y tomas en cuenta sus opiniones.
-
Aún si
estás molesto, no ofendes ni levantas la voz.
-
Valoras a
tus empleados por su aporte al trabajo y también como personas, y se los haces
saber.
-
Tienes
claro lo que se espera de cada empleado y te aseguras de que el empleado lo
sepa también.
-
Eres
transparente con tus colaboradores (no hay secretos que solo se comparten con
algunos, ni propicias los "bandos" ni el favoritismo), y estás
siempre disponible para cuando te necesiten.
-
Te
preocupas por el bienestar de los empleados en el trabajo, y cuando se
presentan emergencias personales, eres comprensivo.
Cuáles son
los beneficios de ser un jefe motivador
Un jefe
motivador no sólo logra alcanzar sus metas sino también las del departamento
que está a su cargo.
Con un
jefe motivador, los empleados harán el trabajo no porque "les pagan un
salario" sino porque les gusta y se
sienten parte del engranaje de la empresa.
Serán
subalternos leales y provocarán un ambiente laboral ameno y productivo. El
trabajo se hará igual de bien, aun cuando el supervisor no esté presente, pues
los empleados se sienten respaldados y valorados.
Estos
empleados estarán más dispuestos a trabajar horas extras, a emprender proyectos
especiales y a aportar ideas.
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